Cuentos para Practicar
LOS ONAS Y LA LUNA
(Mito Selk’nam)
Los Onas suponen que en las variadas fases de la luna hay seres ocultos, enemigos de los hombres, que les causan mayor pavor.
El engrosamiento gradual de la luna KRE les inspira gran miedo, porque creen que para engrosarse se alimenta de criaturas humanas, a las cuales les chupa la sangre que les causa la muerte.
De aquí que cuando llega el plenilunio hagan fiestas alrededor de grandes fogatas y bailan y gritan en algazara infernal durante toda la noche, celebrando el haber librado del peligro de muerte a sus hijos, que aman con mucha ternura.
EL COCHERO DE HUILQUILEMU
De Huilquelemu era trasladado continuamente un señor a un fundo por un cochero y, en una ocasión, que lo iba a buscar, fue asaltado por unos bandidos que le cortaron la cabeza, pero siguió conduciendo sin ella.
Al llegar el cochero para cumplir su misión, el patrón montó en su coche y partieron de regreso; ya en Huilquelemu, en las pesebreras, uno de los mozos al ayudar a desaperar vio que el cochero estaba sin cabeza.
Y desde entonces aparece en Huilquelemu, dos noches al año, el coche con el conductor descabezado en medio de una “bullería” de perros.
¿Cuáles son estas noches? Nadie asegura cuáles pueden ser, pero dentro del año acontecen.
Oreste Plath
Leyendas de la provincia de Talca.
Ficha del personaje
Nombre: Oso Volador
Edad: cinco años Sexo: masculino
Lugar en que vive: La Palmilla Nevada
Características físicas: grande, de piel blanca, dos metros de alto, lento para caminar, obeso.
Características anímicas: es observador, le gusta el frío, se alimenta de productos del mar
Otras características: Vive en forma solitaria, le agrada nadar, es más bien tranquilo, busca a la hembra para reproducirse, es un animal salvaje sin causar daño si no se lo ataca.
Desarrollo de la historia
El oso volador
El paisaje es blanco como el papel de esta carta que va para todas partes. Aquí vive el Oso Volador. Qué ironía para este corpulento personaje que apenas se mueve en su permanente quietud. Rara vez se da el lujo de cambiar de posición. Le gusta pensar, pensar precisamente en el sueño de su vida: volar…
Es un imposible, así lo sostiene, pero cree que tiene que existir, en este ancho mundo, una fórmula.
Una noche sueña que en el mar hay un barco y él, tan majestuoso, como una bandera, es llevado por el viento hacia la dirección de la embarcación.
¡Qué feliz! No pesa cuerpo, es ágil y puede vivir en un espacio donde no existe la nieve…
Pero el sueño, como todo sueño, termina y vuelve a su mundo monótono y helado…
Despierta contento, dichosos, simplemente porque voló.
Se los dirá a todos, sin contar que es un sueño…
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Sergio Bueno -