Cuarta Sesión: Como Cuento el Cuento en Colores
La sala está llena de colores que alegran el corazón y el espíritu. Contagiados de esta atmósfera de arcoiris, escuchamos al moderador del taller que nos explica la necesidad de contar con algunos accesorios- los mínimos-, para complementar las historias a los más pequeños que retienen su atención.
Lo primero, son las máscaras, con las más variadas expresiones, ocultando no sólo las propias sino que, con este artificio, también es otra nuestra personalidad. Somos otros y despreocupados de nosotros mismos, actuamos en forma diferente. Al mismo tiempo, entregamos una cara nueva, una personificación distinta; nos desinhibimos, nos "soltamos" y resulta variado nuestro medio de comunicación. Empezamos nuestras lecturas y, bajo esta armazón de cartón y de colores, sobrepasamos las tensiones y el pánico escénico.
En la segunda parte, recurrimos a los muñecos de trapo con las más diversas caracterizaciones, algunos imitando a los héroes del mundo infantil. El taller se divide en grupos, los que eligen a uno de estos seres inanimados: se les inventan historias, creadas en el instante, aventuras, anécdotas.
Este trabajo recreativo, lúdico, compartido en equipo necesita, preferentemente del ejercicio de la imaginación, de la experiencia en la asociación con otras realidades y en la búsqueda de acontecimientos que hagan posible "vivir" al personaje, en su medio y con sus características individuales.
Ante el resto de los asistentes al taller, los grupos muestran lo logrado: dar vida, mediante la palabra.
Se pide a cada uno de los grupos que dejen por escrito las obras improvisadas y dichas oralmente en el escenario, para representarlas a base de un texto, elaborado con más calma.
LOS ACCESORIOS QUE AYUDAN EN EL CUENTA CUENTO
El Miércoles 9 de Julio de 2008, la sesión de inicia con el registro de los participantes. En seguida, un recuerdo de lo acaecido en la semana anterior con respecto a la incorporación de la poesía como recurso a favor de la lectura porque sensibiliza, su lenguaje es depurado y cumple con el requisito de la brevedad.
Ahora, es la utilización de accesorios -los mínimos- en la narración de cuenta cuento. En primer lugar, la máscara que oculta nuestra personalidad y nos permite descubrir una nueva en el personaje que representamos. En corta reseña, le damos vida con la palabra y la imaginación. Esta dinámica nos impone la observación del otro y, de acuerdo con las características de su rostro, conformamos su vida interior, su pasado.
Después, recurrimos a los muñecos de trapo, vistosos, llenos de colorido, de artística artesanía. Formados en grupos, cada uno de ellos estudia al "personaje": lo identifica, le da una existencia en la palabra, en el gesto, en la anécdota y la aventura que le corresponde representar ante el auditorio. Es una actividad compartida, con cambio de ideas, de experiencias, de la nostalgia de revivir nuestra niñez. Esto nos permite volver a la infancia y transmitir la emoción que nos embarga como tales.
Recordemos, a manera de ejemplo, "Canción para saber dónde está la niña Elisa" de Miguel Arteche:
"Aprisa quiero saber dónde está la niña Elisa
No sabemos dónde está. Búsquenla, que tengo prisa.
Apenas la vi y se fue. No me escribe. No me avisa.
En las nubes la busqué. Pero no se la divisa.
Busqué en los jardines. Nada. Tal vez en aquella brisa
La encontraré; pero, ¿a quién entregaré esta pesquisa?
En la espuma del mar, ¿estará la niña Elisa?
"No la busques por ahí", la espuma me lo precisa.
¡Salir, salir a buscar! En una niebla indecisa
O en el temblor de la nieve o en la suave lluvia lisa
La encontrarán, o tal vez muy perdida en su camisa.
O sueña que me soñó y en mi sueño ella desliza
Su soplo suave de piel que mi soledad suaviza
Tan lejos y ella está aquí, mi austral, mi cercana Elisa
Ya sé, ya sé dónde está. Porque tengo su sonrisa.
En ambas actividades, se demuestra que el libro no está ausente; porque tanto con las máscaras como estos pequeños seres inanimados, todo proviene del libro, mirando desde un atril...
Se pide que las historias resultantes- éstas o cualesquiera otras - inventadas en el curso de la semana - lal dejemos en el papel, escritas como nuestras creaciones que, en el futuro, pueden constituir historias nuestras que contaremos al esperado auditorio.
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